Arte rupestre

También conocido como: Pintura rupestre
Arte rupestre

Desde tiempos remotos, la actividad humana ha dejado huellas en su paso por el mundo. Sin duda, el arte es uno de sus aportes más significativos, como una forma de expresar sentimientos, percepciones y vivencias. Específicamente, el arte rupestre marcó la prehistoria, mucho antes del nacimiento de la escritura. Considerado una de las manifestaciones artísticas más antiguas, el arte rupestre data del paleolítico superior. Y se le atribuyen significados tanto mágicos como religiosos. De forma sencilla y precisa, refleja el nivel intelectual del hombre para la época.

¿Qué es el arte rupestre?

El arte rupestre hace referencia a todo aquel dibujo prehistórico plasmado en rocas, en el interior de cuevas, grutas y cavernas. Por lo general, se trata de representaciones de plantas, animales, objetos, figuras geométricas y situaciones de la cotidianidad.

Se le considera una de las expresiones espirituales más antiguas de las que se tiene registro en la historia de la humanidad. El término “rupestre” se refiere al soporte sobre el que se encuentra la imagen, y proviene del latín “rupe”, que se refiera a la roca. Engloba pictogramas pintados, petroglifos o esculpidos sobre la piedra.

En el tiempo ha resultado difícil ubicar este tipo de imágenes, puesto que sus ejecutores solían plasmarlas lejos de los sitios donde habitaban. Incluso, no fueron halladas sino hasta la primera mitad del siglo XIX en Europa, junto a diversos objetos tallados en hueso y rocas, cuyo empleo aún no se tiene claro. Otras piezas se encuentran en Asia y África.

¿Cuáles son sus características?

La singularidad del arte rupestre se centra en su realización sobre roca natural, lo que marca una diferenciación con respecto a los distintos tipos de arte, que se llevan a cabo sobre muros o a partir de esculturas. Hoy en día, el arte rupestre tiene gran importancia para las comunidades indígenas de todo el mundo.

Su relevancia se debe a que es considerado un elemento sagrado dentro del patrimonio cultural, un tema sobre el que los arqueólogos concuerdan. En la actualidad, la única subdisciplina dedicada al estudio de la materia es, precisamente, la arqueología, que fue desarrollada como área a finales del siglo XIX.

Los principales investigadores sobre el arte rupestre están en Francia y centran sus labores de estudio en las cuevas de Europa Occidental. Algunos de ellos aseguran que los hoyos y canales sobre piedra también son una forma de arte rupestre.

¿Cuál es el origen del arte rupestre?

Incluso con toda la información reseñada hasta la fecha, es casi imposible precisar la antigüedad del arte rupestre. Sin embargo, hay indicios que le remontan a 40.000 años atrás, cerca de la última glaciación.

Aunque la tecnología avanza vertiginosamente en función de conocer nuestro pasado, establecer la datación del arte rupestre no ha sido posible, incluso con los procedimientos y métodos más sofisticados. En su mayoría, estos mecanismos experimentales han arrojado resultados controversiales.

No obstante, se sabe que las obras rupestres con mayor tiempo en la tierra se ubican en Francia, específicamente en el departamento del Ardéche, y están resguardadas en la Cueva de Chauvet.

¿Cuáles son las fases del arte rupestre?

¿Para qué sirve?

Entre tantas teorías, se estima que el arte rupestre fue una forma de expresión primitiva orientada especialmente a la comunicación entre pares, revistiendo sucesos relevantes de su cotidianidad, para transmitirlos de generación en generación.

En sus inicios, se consideró como una forma de expresión ornamental, que carecía de significados complejos. No obstante, los conocimientos adquiridos en la actualidad señalan una inexorable relación con los objetos representados y su localización. Eso se debe a que existe un número limitado de especies pintadas, grabados en sitios inaccesibles e incompletos.

Algunos estudios sugieren que las pinturas servían para incluir mágicamente a las figuras reales. En este sentido, dibujar a un bisonte, con una flecha clavada, facilitaría su captura. Sin embargo, existen ciertas discrepancias en este sentido pues mucho del arte rupestre no muestra animales evidentemente heridos. Los objetos encontrados en las cuevas tampoco guardan relación con las pinturas.

¿Para qué se realizó?

Las hipótesis plantean un mundo de posibilidades, que van desde el ocio y la fantasía, hasta la instauración de un lenguaje universal. Hoy en día, investigaciones apuntan a un origen neurofisiológico, a partir de la ingesta de sustancias psicotrópicas.

En este sentido, hacen referencia a plantas como el yagé, conocida por sus propiedades alucinógenas. Al parecer, quien la consumía podía percibir machas luminosas o fosfenos, que fueron muy comunes en el arte rupestre y en el arte indígena en general. De allí que se refuerza la teoría de su relación con rituales.

¿Qué técnicas se empleaban?

Las investigaciones han arrojado que la mayoría de las piezas del arte rupestre se hacían con pintura dactilar. Es decir, con los dedos, o con alguna herramienta muy similar al pincel.

Incluso, en muchas superficies es posible reconocer la marca de los dedos y la mano completa, lo que implica una colocación directa. No obstante, también son evidentes los trazos finos y áreas grandes, para las cuales era necesario un instrumento adicional.

Se habla además de la existencia de un tipo de pintura especial, acuñada como “negativa”, que se esparcía sobre la roca soplando desde la boca la sustancia pulverizada. Frecuentemente se hacía sobre un elemento, como la mano, para tomar su contorno.

¿Qué materiales y colores se utilizaban?

Todos los elementos utilizados en el arte rupestre eran de origen natural y mineral, por lo que es común encontrar distintos tipos de arcillas, carbón, óxidos de cinabrio, manganeso o hierro. Por otro lado, restos de animales como sangre, grasas y huevos también se hacían notar, así como las flores que-al parecer-se empleaban como colorante natural.

En cuanto a los colores, una amplia gama de tonalidades son características del arte rupestre. Destacan: naranjas, rojos ocres, amarillos, negros y blancos. En el caso de las pictografías, eran rojas en su mayoría, aunque han aparecido algunas en negro, blanco, naranja o amarillo.

En cuanto a los petroglifos, su elaboración era más compleja, pues comprendía composiciones individuales entreveradas y superpuestas. Para este tipo de trabajos, el área era previamente preparada con una capa sustancial de tinta naranja o roja.

¿Cómo conservar el arte rupestre?

Curiosamente, las obras de arte rupestre han contado con la suerte de un ecosistema equilibrado para mantenerse en el tiempo. Estudios señalan que la combinación de la superficie de la roca y el pigmento han sido determinantes en su protección a lo largo de los años.

Adicionalmente, conforme se han realizado nuevos hallazgos, mantener informada a la población ha sido determinante para su cuidado. En muchos sitios del mundo, estas zonas permanecen aisladas del público o son vigiladas con ahínco.

¿Cuáles son los principales ejemplos de arte rupestre?

Los sitios del mundo entre los que se encuentra el arte rupestre varían. Es posible encontrar tanto en Latinoamérica como en Europa y Estados Unidos, algunos ejemplos son los siguientes:

¿Cómo citar este artículo?

Castro, Laura. (2019). Arte rupestre. Recuperado el 22 de febrero del 2024, de Faqs.Zone: https://faqs.zone/arte-rupestre/

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